Vienen cuando menos te lo esperas, sin pensarlo, sin querer hacerlo, vienen solos. Mirar fotos que ni me acordaba que existían y acordarme de ese momento, tu y yo, felices, juntos...
Se me ponen los pelos de punta y los ojos se me nublan de pensar todo el tiempo que vivimos, todas las cosas bonitas que nos pasaron y todas las cosas que teníamos planeadas en un futuro, y que se desvanecieron en el instante en el que mi felicidad se marchó.
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